Los apicultores y productores que trabajan con nosotros suelen comentar lo mismo: la diferencia no está en promesas, sino en cómo cambia la rutina del colmenar. Estas son algunas de sus experiencias.
Productor de frutales de pepita, Valle del Chubut
Teníamos problemas con la polinización del manzano y no sabíamos si era por el manejo de las colmenas o por los tratamientos. El análisis polínico del suelo nos mostró que las abejas estaban trayendo polen de una maleza que florecía antes que el manzano, así que ajustamos la fecha de ingreso de las colmenas. La cuaja mejoró y dejamos de pelear con el calendario.
Apicultor de transhumancia, Córdoba
Lo que más valoro es que no te venden un paquete cerrado. Cuando les comenté que quería bajar la intervención en las colmenas, me explicaron qué indicadores acústicos podía monitorear sin abrir cada caja. Hoy reviso menos colmenas, pero con más información. El estrés de las abejas bajó y también el mío.
Cada proyecto es distinto, pero el punto de partida siempre es el mismo: entender qué está pasando en tu terreno y en tus colmenas antes de tocar nada.